jueves, 27 de mayo de 2010

CIUDAD DE DIOS


Dirección:  Fernando Meirelles, Kátia Lund
Producción:  Tulé Peak
Guión:  Braulio Mantovani
Música:  Ed Cortês, Antonio Pinto
Fotografía:  César Charlone
Reparto:  Alexandre Rodrigues, Leandro Firmino, Phellipe Haagensen, Douglas Silva,
Jonathan Haagensen, Matheus Nachtergaele, Seu Jorge, Alice Braga
País(es):  Brasil,  Año 2002
Género:  Drama
Duración:  130 minutos

Ciudad de Dios (en portugués: Cidade de Deus) es una película brasileña de drama criminal del año 2002 (distribuida fuera de Brasil en el 2003). Fue dirigida por Fernando Meirelles y Kátia Lund. Fue adaptada de una novela del mismo nombre de Paulo Lins, basada en una historia real. El libro fue lanzado en el año 1997 y fue adaptado por Braulio Mantovani. La película se enfoca en la guerra entre Zé Pequeño y Mané Galinha, desarrollada en el territorio brasileño "Cidade de Deus". La frase que identificó a la película fue: "Lucha y nunca sobrevivirás... Corre y nunca escaparás...". Muchos de los actores, fueron residentes de favelas como Vidigal y la misma Cidade de Deus.
El filme es contado de una forma no-lineal, utilizando diferentes técnicas de edición y tomas de cámaras.
Argumento
La película comienza en los años 60, cuando jóvenes como Dadinho y Bené son pequeños delincuentes en una favela peligrosa de Río de Janeiro, llamada "Ciudad de Dios" (Cidade de Deus). La película cuenta el desarrollo de la vida de Buscapé (Cohete) en Ciudad de Dios hasta los años 70, cuando los antiguos amigos forman ideas distintas sobre la dirección de sus vidas. El lugar es un sitio en el que el tráfico de cocaína, los asesinatos, la delincuencia juvenil y el soborno policial son algo cotidiano.
Ciudad de Dios narra la vida de varias personas que habitan en una favela en Río de Janeiro a lo largo de casi treinta años, entre los sesenta y los ochenta. Su mismo rodaje estuvo condicionado por las relaciones de poder que vertebran este submundo: los realizadores tuvieron que pedir la colaboración del jefe de una favela para poder filmar en su zona y disponer así de las condiciones de seguridad adecuadas para poder realizar la filmación. El jefe autorizó la realización del filme con la condición de que se contratara a la mayoría de los actores y extras entre la misma gente de la favela, la gran mayoría de los personajes de la película fueron de ahí mismo, lo que contribuye también a dar mayor credibilidad a la historia.
El ritmo acelerado con el que se ha realizado la película facilita la atención de un publico joven, a pesar de su larga duración y la diversidad de personajes e historias entrecruzadas. El filme se caracteriza por una puesta en escena frenética que recuerda el montaje de un video clip agresivo y entrecortado, estética “sucia”, una fuerte carga emocional e imágenes impactantes.

LA ESTRATEGIA DEL CARACOL







Dirección:  Sergio Cabrera
Guión:  Humberto Dorado, Ramón Jimeno, Sergio Cabrera
Música:  Germán Arrieta
Fotografía: Carlos Congote
Reparto:  Fausto Cabrera, Frank Ramírez, Florina Lemaitre, Victor Mallarino, Humberto Dorado, Delfina Guido, Vicky Hernández, Luis Fernando Múnera, Gustavo Angarita, Carlos Vives
País: Colombia
Año:  1993
Género:  Ficción
Duración:  116 minutos


Los inquilinos de La Casa Uribe van a ser desalojados porque el propietario el Dr. Holguín (Victor Mallarino, un ricachón prepotente) quiere que sea declarada Bien de Interés Cultural del Casco Histórico de Bogotá aunque con otros planes en verdad. Los inquilinos burlan la orden de desalojo gracias al desparpajo e ingenio de Romero, un hábil abogado, y de Jacinto, un viejo anarquista español exiliado, ambos inquilinos de La Casa Uribe. Defendiendo el edificio contra jueces y policías, planean una original estrategia ideada y dirigida por Jacinto. La lucha contra los especuladores y los corruptos está perdida antes de empezar, pero los vecinos están dispuestos a hacer lo que sea para defender su dignidad.
Mientras Romero gana tiempo con argucias legales, Jacinto lidera la estrategia del caracol: llevar la casa a cuestas. En secreto, los vecinos desmontan el inmueble y lo implantan en otro lugar. Los habitantes de La Casa Uribe exhiben la amplia variedad de discursos y culturas que conviven en Latinoamérica. Don Jacinto tiene que convencer a todos de la efectividad de su estrategia.
El cielo se pone de parte del anarquista. La Virgen se aparece en una de las paredes del apartamento de doña Trinidad. Todos creen que el milagro es una señal: la Virgen, la primera en salir del inmueble, inicia la exitosa implementación de la estrategia del caracol: la casa a cuestas. Seis años después, con motivo del desalojo de otro caserón del casco histórico de Bogotá, Gustavo Calle, el culebrero, rememora ante un grupo de periodistas, encabezados por el reportero José Antonio Samper (Carlos Vives), la epopeya mítica del desalojo de La Casa Uribe. La entrevista se prolongará hasta bien entrada la noche.
La estrategia del caracol es una obra de realismo mágico: mezcla de realidad social, leyenda urbana y tradición popular. Es una película ambiciosa, supera lo anecdótico y muestra la realidad social de Bogotá y de cualquier otra gran ciudad del mundo.

Sobre la película
La estrategia del caracol (1993) fue un éxito de público y crítica. Obtuvo varios premios que permitieron a su director hacer otras películas sobre la sociedad colombiana. Las ideas de Sergio Cabrera (Medellín, 1950) son que "el cine puede ayudar a acariciar la utopía", un mundo mejor y más justo basado en el trabajo conjunto de las personas por un objetivo común. La estrategia del caracol es una película optimista, que muestra con un profundo sentido del humor la pobreza del tercer mundo y el discurso de la lucha de clases.
Sergio Cabrera la resume de este modo:
Un grupo de cien personas no se puede llevar una casa en un mes, ni en tres meses ni en un año, y todavía menos con una grúa. La película hace que esto parezca posible. El narrador es un culebrero, un hombre de gran imaginación. Él es quien explica la historia y nosotros vemos lo que explica pero la historia no tiene porque ser exactamente real.
La narración del culebrero a la película da un fuerte carácter simbólico: en seis años, nada ha cambiado, las condiciones de vida en la ciudad siguen siendo tanto o más duras que antes y los desalojos continúan. La película muestra las duras condiciones de vida de las grandes ciudades, divididas en barrios ricos y pobres, zonas ricas e industrializadas y zonas subdesarrolladas: la supeditación del poder político a los más oscuros intereses de la economía capitalista.
Tiene especial garra cinematográfica Don Jacinto, el viejo anarquista español que guarda la bandera de la CNT y tiene colgado en su dormitorio un retrato del líder anarquista español, Buenaventura Durruti. Para Don Jacinto primero, y después por el resto de los protagonistas, siempre hay cosas por las que luchar y la esperanza no se tiene que perder nunca. La fuerza y las ganas de vivir que transmiten todos los inquilinos del edificio es, precisamente, el elemento alrededor del cual gira toda la película: la ilusión de los personajes, situados en todo momento por encima de las duras condiciones de vida que tienen que soportar, contribuye a hacer verosímil y creíble la surrealista estrategia que deciden llevar a cabo, consiguiendo la total identificación de los espectadores con su causa.
La alegría y creatividad de los inquilinos del edificio que tiene que ser desalojado contrasta de manera brutal con la visión oscura y triste de la burocracia y las autoridades, instrumentos del poder económico empantanados en la corrupción y carentes de escrúpulos. El ingenio y el arte de vivir de los inquilinos contrasta también con la violencia, la intolerancia y los comportamientos agresivos imperantes en buena parte de la sociedad colombiana.
La inutilidad de las armas y de la violencia aparece en la primera escena de la película, un niño pequeño muere durante los enfrentamientos entre la policía y un grupo de inquilinos que han construido barricadas y se han armado con pistolas y escopetas para impedir el desahucio. La estrategia del caracol es un canto a la vida, al honor y a la dignidad. La fe y la esperanza pueden mover montañas. Don Jacinto inspira a los inquilinos de la casa sueños e ideales que les permiten buscar una forma ingeniosa de mantener su dignidad intacta y enfrentarse con el poder.


sábado, 15 de mayo de 2010

ANÁLISIS DE MI TIO

CONTRAPUNTO  ENTRE DOS FORMAS DE CIUDAD Y DOS FORMAS DE VIDA:
El centro de la ciudad que conserva viejos edificios y formas de vivir tradicionales, marcadas por intensas relaciones entre las persona, por un uso no especializado de los espacios urbanos (calle-mercado-espacio de juego-espacio de encuentro) frente a un típico conjunto especulativo de vivienda individual aislada, con retiros que la separa de la calle y los vecinos,  para evitar los encuentros.
Una  vivienda de clase baja o media baja, producto de sucesivas adaptaciones de una edificación anterior del centro de la ciudad, que da por resultado un espacio algo laberíntico, con superposiciones y traslapes que provoca permanentes  encuentros con la vecindad,  frente a una casa funcionalista, cuya principal característica es la de tener una zonificación  estricta (jardín con diferentes terrazas para diferentes usos: almorzar, tomar café o tener invitados) y  que además tiene un alto nivel de automatización, especialmente en la cocina y en la que las únicas posibilidades de establecer algún tipo de relación social o visual con los vecinos es ingresando ritualmente a la casa (el rito ostentoso de encender la pileta) u observando subrepticiamente por encima del muro divisorio a la casa vecina..
El centro de la ciudad se percibe como un espacio seguro para los niños, que se han apropiado de las calles y corretean y usan el espacio con creatividad, mientras  el barrio de la familia Arpel  es percibido como gris e inseguro, por el cerramiento y por la escena en la que la casa se antropomorfiza adquiriendo la imagen de un rostro que vigila.

                                                          
LA CASA Y LA FABRICA SON  MÁQUINAS
La fábrica de plásticos del Sr. Arpel tiene un supuesto alto nivel de automatización al igual que la casa.  Casa y fábrica tienen una organización basada en la producción (la parte más tecnológica de la casa es la cocina).  La casa está pensada como la  fábrica, compuesta por  elementos relacionados entre sí que  deben funcionar adecuadamente si  las funciones  establecidas se cumplen. Pero tanto en la fábrica como en la casa, cuando un elemento falla, se produce el caos. En la fábrica, cuando Monsieur Hulot “monea” la máquina y empieza a producir salchichas en vez de tubos. Y en la casa, cuando Hulot pincha la tubería de la fuente y se inutiliza el espacio “para comer en el jardín” se produce igualmente el caos.

CRITICA A LA ULTRATECNOLOGÍA   Y AL DISEÑO VANAL
La escena en la que Hulot busca un vaso en la cocina es una crítica al consumismo de  tecnología,  a la actitud esnobista de tener  la última tecnología, que raya en  el absurdo. 
Asimismo, la forma en la que Hulot utiliza el “sofá” de la sala para descansar  es una burla  al diseño estilizante, a la corriente formalista  que impone “modas” y “estilos” y que  solamente representa un esfuerzo por vender y no un producto pensado para el bienestar humano.

ROLES, PERSONALIDADES, VALORES
La familia Arpel es un arquetipo de la familia machista, consumista y ostentosa,  centrada más objetivos económicos y en el mantenimiento de un estatus determinado por su nivel de consumo. Él es el típico esposo proveedor  que mantiene bajo su omnímodo poder a la familia. Es un fiel defensor de los valores positivos del capitalismo. Le parece una mala influencia la relación de Hulot con su hijo. Trata de ayudar a Hulot  consiguiéndole un trabajo en la fábrica.
Ella es  la típica esclava doméstica,  con el rol de mantener y limpiar la casa, que lo cumple con exageración. Es muy ostentosa de su casa “moderna” ante sus amistades. La fuente es un artículo de ostentación, que solo se pone a funcionar cuando alguien   visita la casa.
En el aniversario de bodas se obsequian “propiedades” patrimoniales,  nada de uso  personal, lo que pone de manifiesto sus valores, centrado más en la propiedad.
Arpel  y su esposa se ponen de acuerdo para hacer un almuerzo en el jardín e invitar a la vecina para que le conozca a Hulot, en la perspectiva de que podrían ser pareja. Es la defensa de valores familiares  bajo el modelo consumista.
Hulot en cambio muestra valores más humanos, ve la realidad con el candor de  un niño, por eso tiene una magnífica relación con su sobrino, alterna con todos sus vecinos,  está preocupado de cosas más simples, como recoger su ropa seca, retirar las camisas planchadas por su vecina o mover la hoja de la ventana para que el reflejo del sol haga cantar al canario. Es la figura opuesta al exitoso Señor Arpel


SIMBOLOS
El barrio en el centro y la casa de M Hulot simbolizan también lo “natural”: colores ocres, materiales naturales: piedra, ladrillo, vegetación, canarios, perros, formas naturales, mientras que la casa Arpel simboliza “lo artificial”: colores grises, metales, vidrio, plásticos, hasta el jardín aparece artificial (!jardín de formas lineales en ángulo recto¡).

La casa se antropomorfiza y adquiere la fisonomía de un rostro que vigila. Que vigila? Que no haya invasores o ladrones. Expresa una percepción de inseguridad y al mismo tiempo revela el carácter  de la casa como el espacio donde se  guardan las posesiones. La casa-fuerte. Frente a esto, Hulot tiene la llave de la puerta de su hogar “escondida” encima del pequeño  techo sobre la puerta, a la vista de todo el mundo.  Revela  un alto grado de confianza  en el vecindario y por supuesto esa paz y seguridad de la que habla Jane Jacobs: “Esa paz ha de garantizarla principalmente una densa y casi inconsciente red de controles y reflejos de voluntariedad y buena disposición inscrita en el ánimo de las personas y alimentada constantemente por ellas mismas.” Es la seguridad de los viejos barrios.
Tati es pesimista acerca del futuro de la ciudad.  Hacia el final de la película, hay una escena en la que  se ve una casa del centro que está siendo derrocada. Simboliza  la lenta desaparición del centro y de los modos de vivir que alberga y la extensión de la ciudad especulativa, funcionalista y el modo de vivir consumista, individualista.

jueves, 13 de mayo de 2010

MI TIO


Dirección: Jacques Tati.
País: Francia.
Año: 1958.
Duración: 115 min.

Género:
 Comedia.
Interpretación: Jacques Tati (Sr. Hulot), Jean-Pierre Zola (Sr. Arpel), Adrienne Servantie (Sra. Arpel), Lucien Frégis (Sr. Pichard), Betty Schneider (Betty), Jean-François Martial (Walter), Dominique Marie (Vecina), Yvonne Arnaud (Georgette), Adelaide Danieli (Sra. Pichard), Alain Bécourt (Gerald Arpel).
Guión: Jean L'Hôte, Jacques Lagrange y Jacques Tati.
Producción: Jacques Tati.
Música: Franck Barcellini y Alain Romans.
Fotografía: Jean Bourgoin.
Montaje: Suzanne Baron.
Diseño de producción: Henri Schmitt.

Vestuario:
 Jacques Cottin.
Estreno en Francia: 10 Mayo 1958.

jueves, 22 de abril de 2010

LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA


Dirección: Zhang Yimou.
País: China.
Año: 2006.
Duración: 114 min.
Género: Drama, acción.
Interpretación: Chow Yun Fat (emperador Ping), Gong Li (emperatriz Fénix), Jay Chou (príncipe Jai), Liu Ye (príncipe Wan), Chen Jin (mujer del médico imperial), Ni Dahong (médico imperial), Li Man (Chan), Qin Junjie (príncipe Yu).
Guión: Zhang Yimou, Wu Nan y Bian Zhihong; a partir de la obra de Cao Yu.
Producción: Bill Kong y Zhang Weiping.
Música: Shigeru Umebayashi.
Fotografía: Zhao Xiaoding.
Montaje: Cheng Long.
Diseño de producción: Huo Tingxiao.
Vestuario: Yee Chung Man.
Estreno en China: 21 Diciembre 2006.

CÓMO SE HIZO "LA MALDICIÓN DE LA FLOR DORADA"

Notas del director Zhang Yimou
  «La Maldición de la Flor Dorada tiene lugar en la antigua Dinastía Tang Posterior hace más de 1.000 años, una de las dinastías más exuberantes de la historia de China en un época de ostentación. La Dinastía cumplía el viejo proverbio chino “Oro y jade en el exterior, podredumbre y decadencia en el interior”, ya que lo bonito del exterior, guardaba en el fondo una verdad oscura y atroz. En esta película, la historia se centra en una familia imperial disfuncional, típica de tiempos feudales, donde bajo el glamour que reinaba dentro del Palacio, se escondían profundos secretos. La Maldición de la Flor Dorada es un excitante punto de partida para mí como cineasta, una mezcla entre un melodrama y una película épica de artes marciales. Habiendo crecido con la literatura de artes marciales y la tradición wuxia de películas de artes marciales, mi desafío ha sido llevar el género a nuevas y más lejanas direcciones, como con Hero y La Casa de las Dagas Voladoras. Con La Maldición de la Flor Dorada, creé un nuevo género híbrido combinando la poderosa trama y los personajes de uno de los grandes clásicos dramáticos del siglo XX, “Thunderstorm” de Cao Yu, con la emoción y el esplendor de un espectáculo de artes marciales de la Dinastía Tang. Aunque “Thunderstorm” trata de una familia rica de industriales de los años 30 que se desintegra, habla de temas como el poder, el mal, y la codicia, temas que conciernen a cualquier siglo, desde la Dinastía Tang hasta hoy.
Para combinar estos géneros, me aseguré en gran medida que todas las secuencias de acción servían a la historia en función de la trama o las caracterizaciones. Eso fue, de largo, la cuestión más exigente de hacer esta película: encontrar el equilibrio adecuado entre el contenido y la forma.
  La composición visual es de una gran importancia para mí. Para elevar la sensación de opulencia, el color dorado se utiliza de forma extensiva en los escenarios y en la ropa. La luz también desempeña un papel importante. La colorida cristalería artística china se utiliza para intensificar el tono y la traslucidez en los pilares, las paredes, ventanas, y muchos elementos decorativos del Palacio. Las gamas de color y la luminosidad de los escenarios son realmente únicas y palaciales.
El vestuario es inconfundiblemente chino. De nuevo, el dorado se usa de forma extensiva. Yee Chung Man (Diseñadora de vestuario) realmente lleva la idea de fastuosidad al extremo. La mayoría de los trajes tienen cuatro o seis capas. Cada capa ha sido meticulosamente cosida a mano con detalles intrincados. La “Toga del Dragón” y el “Vestido del Fénix”, vestidos por Chow Yun Fat (El emperador) y Gong Li (La emperatriz) están particularmente ornados. Hicieron falta 40 artesanos trabajando durante dos meses para crearlos. El resultado final es muy elaborado y asombroso. Los vestidos de las mujeres son muy voluptuosos y acentúan el pecho. Es muy precisa históricamente, y refleja el hedonismo y la estética fastuosa de la Dinastía Tang.
Aunque La Maldición de la Flor Dorada es mi tercera película de acción, realmente creo que la historia es el elemento más importante en cualquier película. La acción sólo es un modo de contar la historia. Es un conductor mediante el que se revelan las relaciones y se resuelven los conflictos.
Ching Siu-Tong (Director de acción) y yo hemos colaborado en muchos proyectos. Su diseño de la acción se luce en la escena de la batalla donde miles de guerreros con armaduras doradas cargan contra el palacio. Esta escena central también es una de mis favoritas. En esta secuencia, en medio de actividades festivas, se revelan los horribles secretos de la familia imperial. Fuera de Palacio se produce un golpe de estado. Esta escena condensa el pasado y el presente de la casa imperial. La familia se enfrenta a su mayor crisis mientras el régimen está al borde del colapso total. Para mí, este es el momento clave de la película.
La Maldición de la Flor Dorada fue adaptada por el director Zhang Yimou, Wu Nan y Bian Zhihong a partir de una de las obras teatrales del siglo XX más aclamadas de China, “ThunderStorm” de Cao Yu. La obra, escrita y ambientada en los años 30, dramatiza la desintegración de una familia adinerada de industriales. A pesar del escenario moderno, las luchas de clases por el poder de la obra son igualmente aplicables a los días imperiales; el rico patriarca controla su corporación y su dinastía familiar con el poder absoluto de un Emperador. Los cineastas trasladaron esta historia clásica ambientada en un imperio metafórico, al distante y casi de cuento de hadas Imperio Tang Posterior.
El otro material fuente principal de La Maldición de la Flor Dorada es la tradición cinemática de las wuxia, las películas de artes marciales. Como en sus primeras películas de acción, Hero y La Casa de las Dagas Voladoras, el director Zhang Yimou enriquece el género con historias poderosas, caracterizaciones sutiles y un espectáculo rico, pero también el hecho de que sea un maestro de la acción entusiasta y la excitación es un una marca del género.»
Copyright © 2006 Sony Pictures. Todos los derechos reservados.



ENLACES DE INTERÉS





lunes, 12 de abril de 2010

VATEL


Vatel es una película dramática basada en la vida del cocinero francés del siglo XVII François Vatel, dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Gérard Depardieu, Uma Thurman y Tim Roth. La película fue nominada para un Academy Award for Best Art Direction - Set Decorationy fue la apertura del Festival Internacional de Cannes del año 2000.
Castillo del Príncipe de Condé, finales de abril de 1671. François Vatel es el intendente fiel y devoto del Príncipe de Condé, un hombre orgulloso pero envejecido y arruinado que intenta recobrar los favores del rey Luis XIV de Francia y espera que éste le confíe el mando de una campaña militar contra los holandeses. Para la ocasión, Condé, que solamente se somete a su rey, pone en manos de Vatel el destino de su casa, encargándole la dura tarea de organizar la recepción de toda la corte de Versalles en su castillo de Chantilly.
Se prevén unas fiestas que duren tres días y tres noches y, por supuesto, deben resultar deslumbrantes. Vatel, a fin de llevar a cabo tal empresa, se pone al mando de todo un ejército de sirvientes, hombres y mujeres de todas las edades que trabajan sin descanso para sorprender y satisfacer a su rey. Vatel concibe las fiestas por temas, con menús muy elaborados y puestas en escena grandiosas que encantan al rey. En medio de todo este frenesí, Vatel es seducido por Anne de Montausier, dama de compañía de la reina y objeto del deseo del pérfido Lauzun y del propio rey.


Dirección: Roland Joffé.
Paises:
 Francia / Reino Unido.
Año: 2000.
Duración: 117 min.
Interpretación: Gérard Depardieu (François Vatel), Uma Thurman (Anne de Montausier), Tim Roth (marqués de Lauzun), Timothy Spall (Gourville), Julian Glover (príncipe de Condé), Julian Sands (Luis XIV), Murray Lachlan Young (Felipe de Orleans), Hywel Bennett (Colbert), Richard Griffiths (dr. Bourdelot).
Guión original: Jenne Labrune.
Adaptación inglesa: Tom Stoppard.
Producción: Alain Goldman y Roland Joffé.
Música: Ennio Morricone.
Fotografía:
 Robert Fraisse.
Montaje: Nöelle Boisson.
Diseño de producción: Jean Rabasse.
Dirección artística: Louise Marzaroli.
Vestuario: Yvonne Sassinot de Nesle.
(http://www.labutaca.net/films/3/vatel1.htm

jueves, 18 de marzo de 2010

El cine expresionista aleman

Cine expresionista alemán es el nombre que se le da a un grupo de producciones cinematográficas con ciertos aspectos en común. Este estilo de hacer cine tiene su correspondencia con la corriente expresionista, llamada así por contraste con la corriente impresionista del siglo XIX en pintura, es decir, con aquél tipo de pintura en la que prima la «expresión subjetiva» sobre la representación de la objetividad. Esta pintura recurría a colores hirientes y ritmos lineales muy fuertes. Arraigó fundamentalmente enAlemania, de donde surgió el movimiento Die Brücke (el puente), fundado en 1905 por unos estudiantes de arquitectura.
Al cine llega, de forma tardía, con El gabinete del doctor Caligari, película inspirada en una serie de crímenes sexuales que tuvieron lugar en Hamburgo, Alemania. Narraba los estremecedores crímenes que cometía Cesare, bajo las órdenes hipnóticas del doctor Caligari, que recorría las ferias de las ciudades alemanas exhibiendo a su sonámbulo. La idea de los guionistas era la de denunciar la actuación del Estado alemán durante la guerra.
Pero Robert Wiene, que será quien la dirija, añadirá dos nuevas escenas al guión, una al principio y otra al final, que cambiarán todo el sentido de la historia, pues se convierte en el relato imaginario de un loco que cree ver en el director del hospital psiquiátrico en el que se halla al terrible doctor Caligari.
El principal atractivo de la película reside en su anormalidad escenográfica, con chimeneas oblicuas, reminiscencias cubistas y ventanas con forma de flecha, todo ello con una función meramente dramática y psicológica, y no como algo decorativo. Es cierto que el azar va a contribuir a realzar ese dramatismo, ya que, debido a la limitación de la iluminación en el estudio donde se rodó, se decidió pintar los decorados con luces y sombras.
Otra característica a destacar será el maquillaje de los actores, y su interpretación. El gabinete del doctor Caligari obtendrá un gran éxito. Será, junto al personaje de Charlot, el primer gran mito de la historia del cine. Los críticos franceses acuñaron la palabra caligarismo para designar las películas alemanas de la nueva estética. Wiene dirigirá varias obras más en años sucesivos, pero jamás conseguirá alcanzar el éxito ni la calidad artística de Caligari. Con la llegada de los nazis al poder decide exiliarse y fallece en París en 1938.
El expresionismo evolucionará sustituyendo las telas pintadas por los decorados e dando paso a una iluminación más compleja como medio expresivo. Esto da origen a una nueva corriente que se conocerá como Kammerspielfilm, que posee su origen en las experiencias realistas del teatro de cámara de Max Reinhardt, famoso director teatral de la época.
La estética de la Kammerspielfilm se basa en un respeto, aunque no total, de las unidades de tiempo, lugar y acción, en una gran linealidad y simplicidad argumental, que hace innecesaria la inserción de rótulos explicativos, y en la sobriedad interpretativa. La simplicidad dramática y el respeto a las unidades permiten crear unas atmósferas cerradas y opresivas, en las que se moverán los protagonistas
Tomado de wikipedia

El gabinete del Doctor Caligari de Robert Wiene

El gabinete del doctor Caligari (titulo original Das Cabinet des Dr. Caligari) es una película muda de 1920 dirigida por Robert Wiene, considerada la pionera del cine expresionista alemán. Su productora es Decla. Fue una de las primeras películas producidas en los estudios alemanes UFA.
El productor, Erich Pommer, de la Decla-Bioscop, quería que fuera Fritz Lang quien dirigiera la película, pero Lang tenía otros compromisos en ese momento, de modo que acabó siendo Wiene quien la dirigió.
Narra los crímenes que cometía el sonámbulo Cesare, bajo las órdenes hipnóticas del doctor Caligari, quien lo exhibía en ferias de ciudades alemanas. La idea de los guionistas era la de denunciar la actuación del Estado alemán durante la guerra: para ellos, Caligari inducía a un sonámbulo a cometer asesinatos del mismo modo que el Estado alemán inducía a un pueblo dormido a perpetrar crímenes, que de hecho se consumarían una década después, en la II Guerra Mundial. El guión original de la película, de Hans Janowitz y Carl Mayer, fue modificado y Wiene, seguramente presionado por la productora y ésta por las autoridades alemanas, añadió una escena inicial y otra final que trastocaban el sentido de la historia, quedando convertida en el relato de un loco.
La cinta es considerada como el primer film expresionista de la historia, y destacan los decorados distorsionados que crean una atmósfera amenazante. Los responsables de la escenografía fueron Walter Rörig, Walter Reimann y Hermann Warm, miembros del grupo Strum. El expresionismo fue una edad dorada del cine, en donde los mayores representantes fueron: Fritz Lang, George Wilhelm Pabst y F.W. Murnau, Paul Wegener.
La película se caracteriza por la estilización de los decorados (retorcidos y con ángulos imposibles), la forma exagerada de actuar y el coloreado posterior de las escenas, dejándolas en tonos azules, sepia o verdes. Hay también un curioso uso de máscaras para hacer fundidos en negro progresivos, dejando destacada una parte de la acción.
Los decorados están distorsionados, ya que se representan como si fueran una maqueta o cartones pintados superpuestos para crear ilusiones. De esta manera se genera una sensación de angustia y de opresión casi constantes; nos encontramos ante un mundo puntiagudo y lleno de angulos, constantemente amenazador. Se enfatizan sombras oscuras y contrastes, como en su comienzo, al aparecer la chica que resalta del fondo. Se nota que hay un uso de luces artificiales. El expresionismo influiría luego, por ejemplo a Hitchcock.
Aunque la película es a menudo considerada una crítica contra el totalitarismo alemán, el final puede ser interpretado también como una oda al poder y la autoridad en contraposición a la anarquía y la locura.
Tomado de Wikipedia

viernes, 26 de febrero de 2010

MÁS ALLA DE LOS SUEÑOS: COMENTARIO

Esta película, independientemente de la trama, que a ratos es exageradamente dramática y emocional, tiene el gran mérito de crear una serie de paisajes fantásticos muy bellos y sublimes, que a las claras tienen su fundamento en los conocimientos artísticos del director  Vincent Ward, que se conoce que también pinta.
El cielo privado del protagonista (Robin Williams) tiene un punto de contacto con los cuadros que su esposa (que luego se suicida) pinta, creando un efecto interesantísimo cuando Williams “entra” en la pintura y  se mancha todo de óleo.  Me recuerda a uno de los “sueños” de Kurosawa, en el que “entra” en un cuadro de girasoles de Van Gogh. Hasta es posible la influencia, ya que la película de Kurosawa es del año 90. Quien sabe.
La película ganó un Oscar por los efectos especiales, a pesar de lo cual es poco conocida. Es una muestra de la ilimitada capacidad del cine para crear paisajes inexistentes y el creciente papel de la tecnología digital en las realizaciones.  En este sentido, un punto de referencia es “Mas allá de los sueños”, luego “Final Fantasy” (Hirobu Sakaguchi, 2001), un primer esfuerzo por hacer películas sobre la base de “crear” digitalmente personajes humanos de sorprendente calidad gráfica, y el apogeo, sin duda es “Avatar”.
Esa ilimitada capacidad de crear espacios fantásticos en el cine sobre la base de las tecnologías digitales se ha trasladado también a la arquitectura. Nunca antes hemos tenido herramientas tan potentes y complejas que han modificado definitivamente nuestra capacidad de percibir y crear el espacio. Es nuestro deber dominar esas tecnologías, y ponerlas al servicio de una arquitectura arraigada profundamente en nuestra realidad y que incorpore valores universales.

MAS ALLÁ DE LOS SUEÑOS (Vincent Ward, 1998)

Esta película no pasaría de ser un pastelón de mucho cuidado si no fuera por su preciosa estética, que reconozco me sorprendió muchísimo. La historia es excesivamente melodramática y va a la caza de la lágrima fácil, cosa bastante lógica en un dramón como el que se nos presenta aquí: se trata de la historia de una familia, ya rota por la pérdida de su hija tras una larga enfermedad, cuya muerte dejó tocada a la madre, que intentó suicidarse. Cuando la pobre familia empieza a levantar cabeza, el padre y el otro hijo del matrimonio mueren en un accidente de coche, y la esposa, incapaz de soportar más, se suicida. Hasta aquí, dramón del quince, y a partir de aquí, pequeña incursión en el terreno de lo fantástico cuando el argumento se convierte en una misión de rescate. ¿Qué rescate? Pues el de la madre, a quien el sufrido y enamoradísimo marido (Robin Williams en otro de esos papeles dramáticos que caracterizan su cine más reciente) tendrá que ir a rescatar del infierno, al que ha caído por haberse suicidado.
Repito, pese a la relativa originalidad del argumento, lo más bonito que tiene la película no es el excesivo lloriqueo con el que es tratada, sino la manera en que se nos cuenta. Mediante flashbacks conocemos la historia de la familia, de la muerte de la hija, del problema mental de la esposa (una muy correcta Annabella Sciorra), y todo ello relacionado con los cuadros que pintaba la esposa, que servirán de escenario del particular cielo e infierno de la familia. Es en este aspecto donde destaca la cinta, con esa estética que parece pintada al óleo, vivísima, colorista y con una fotografía muy bonita para los momentos en el "cielo" (colores maravillosos, luz, flores de acrílico y paisajes recreados con mucha originalidad plástica) y angustiosa y asfixiante en el "infierno" (oscuridad, ruinas, suciedad, arañas y frío). Por supuesto la fantasía acabará con un final feliz, con la típica lección de que el amor vence incluso a la muerte, etc., etc., muy bonito. Nada del otro mundo. Pero insisto, lo más bonito es ver la película en un buen DVD y una gran pantalla para apreciar la peculiar estética que se han montado (y en Blu-ray ya debe ser una pasada, aunque no sé si ha salido), porque como película solo es un pastelito más. Entretenida, lacrimógena y bonita. Lo que se le pedía, supongo.

MAS ALLÁ DE LOS SUEÑOS (Vincent Ward, 1998)





No. No se trata de un anuncio de la Dirección General de Tráfico. Tampoco adapta novela alguna de Danielle Steele. El original literario de base es una obra del gran Richard Matheson que, amén de excelente novelista (Soy leyenda, El increíble hombre menguante, La Casa Infernal) también ha destacado por sus guiones para Roger Corman, el más primerizo Steven Spielberg, incluso la excelente teleserie Kolchak o algún episodio de Star Trek.
En esta ocasión el guión ha corrido por cuenta de Ron Bass, quien, entre algún que otro despiste, tiene trabajos destacables como El club de la buena estrella (The Joy Luck Club, 1993), de Wayne Wang. Aún así, muchos aficionados hubiéramos preferido en tales labores al señor Matheson, que su oficio tiene.
En lo que no cabe ninguna duda es en el acierto de tener a Vincent Ward a la dirección, pues es soberbio como creador de atmósferas, incomparable en el plano estético, y siempre sabe dotar de irrealidad y estilización a las situaciones más cotidianas. Su mirada es especial; taciturna, reposada, mágica... No es ninguna exageración afirmar que Ward es uno de los realizadores más personales y herméticos con que cuenta el fantástico hoy día.
En cuanto al reparto, lo encabeza Robin Williams. Cada vez que pone cara de "padrazo" remueve al empacho. Pero por fortuna la réplica femenina viene de la mano de Annabella Sciorra. Nadie como ella para expresar la crispación de una mujer maltratada, ya lo demostró en El Funeral (The Funeral, 1996), de Abel Ferrara. Como El Rastreador tenemos a Max Von Sydow, del que no se pueden decir más que elogios...
Y es que este guión, que en manos de otro hubiera devenido en aparatoso folletín, en manos de Ward resulta elegante y poético. En el primer tercio de película abundan los fundidos en blanco (literal), lo cual dota de cierta evanescencia a los acontecimientos, invitando desde el principio a la introspección.
Sorprende el excelente uso de las elipsis, que crean una lírica fantasmal y melancólica. En este sentido, no podemos evitar la tentación de hablar de una secuencia: plano general; en el centro del encuadre, un coche avanza, ligeramente ralentizado, albergando a los dos hijos con la niñera; en los extremos del generoso scope, los árboles son suavemente mecidos por el viento; de los árboles brotan flores azul jacarandá, insólito color; la voz en off de Robin Williams dice: "Fue la última vez que Annie y yo los vimos con vida". Con esa sutileza despacha Ward la muerte de los niños.
Poco a poco, esta alucinada narración irá tomando tintes fantásticos, pues el padre al morir llegará a su Paraíso particular, un bello óleo impresionista que remite a obras de Monet o Van Gogh. Esta ensoñación tiene su coherencia, pues la mujer es pintora y marchante en una galería (acierto de guión; en la novela de Matheson Annie trabajaba en una simple empresa).
Así, la película tiene una impresionante parte de fantasía blanca, que concluye cuando Robin Williams ha de descender al Infierno, cual Orfeo, para recuperar a su amada. El Infierno según Ward recuerda al relato "Dagon", del genio de Providence, H. P. Lovecraft, pues el fondo oceánico emerge a la superficie, aunque en la película cubierto por cuerpos humanos agonizantes cubiertos de tierra y barro. Es ésta otra curiosa coincidencia, con el desenlace de El Más Allá (L'aldila, 1980), del justamente menospreciado Lucio Fulci.
De ese modo, se pasa del colorismo al monocromatismo tenebroso y expresionista de la última parte del film. Ciertamente, esta parte parece algo precipitada, lo cual hace pensar que en la sala de montaje ha quedado material sin utilizar. Ojalá dentro de un tiempo tengamos un director's cut... En fin, sólo son suposiciones.
Resulta sintomático el desprecio que tanto crítica como público han profesado a esta película. Quizás se deba a su cadencia, a su sosiego, a su falta de atropellos; en definitiva, a que el público de hoy en día está sobre-estimulado y no tiene tiempo para deleitarse o demorarse contemplando una obra de arte.

SUSCRÍBETE AL PERIÓDICO DIGITAL ARQUITEXTOS

ARQUITEXTOS