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lunes, 5 de julio de 2010

Metropolis - Fritz Lang (1926)







Director: Fritz Lang
Intérpretes: Brigitte Helm, Rudolf Klein-Rogge, Alfred Abel, Gustav Frohlich.
En el año 2000 y en la ciudad de Metrópolis la sociedad está escindida en dos clases, los que tienen el poder y los medios de producción, que viven en lujosos rascacielos y los trabajadores, condenados a un duro trabajo y a vivir en condiciones infrahumanas.
Freder (Alfred Abel), el hijo de Joh Fredersen (Gustav Frohlich), la persona que controla la ciudad a su voluntad, descubrirá los duros aspectos laborales de los obreros y simpatizará con sus propuestas reivindicativas, enamorándose de María (Brigitte Helm), una especie de santa venerada por los trabajadores que aconseja el amor y la no violencia para solucionar sus problemas. El malvado Fredersen, que contempla el discurso de Maria junto al inventor Rotwang (Rudolf Klein-Rogge), le encarga la fabricación de un robot idéntico a la muchacha para que la sustituya y propague un mensaje de violencia.
Un título mítico del gran maestro alemán Fritz Lang, cuya deslumbrante estética (que ha influido notablemente a lo largo de la historia del cine, por ejemplo en "Blade Runner") resulta mucho más valiosa que su contenido, que emulsiona de manera confusa y con una disposición expresionista (genial labor de Karl Freund, el futuro director de "La Momia" de Karloff) una implacable mirada a la lucha de clases, la alienación obrera y la opresión del poder, una crítica ludista a un futuro maquinizado e industrializado y una especie de mesianismo corporativo en busca de consensuadas reformas sociales y laborales, con una visión pesimista del futuro al estilo H. G. Wells, quien calificaría a esta película como "la mayor tontería que he visto en mi vida".
"Metrópolis" adapta una novela de la esposa del propio Lang, Thea Von Harbou, y supuso el proyecto más caro y ambicioso de la famosa productora UFA.                                                    
Las dramatizadas interpretaciones han quedado un tanto arcaicas y su trama, iniciada de manera magistral, con unas hipnóticas imágenes que plasman de manera escalofriante la alienación de la masa isomorfa en un mundo deshumanizado, deviene finalmente en un cándido idealismo poco satisfactorio.
No obstante, este histórico film sigue maravillando con su magistral aspecto visual, sus personajes metafóricos y unas inolvidables caracterizaciones de Rudolf Klein-Rogge (quien se casaría posteriormente con Von Harbou, cuando ambos, al contrario que Lang, abrazaron con simpatía el nazismo) y de Briggite Helm, toda una superestrella en su época.
En los jardines de la ciudad de Metrópolis, el hijo de un potentado empresario entabla contacto visual con una misteriosa mujer. Su obsesión por aquella desconocida lo llevará a los abismos, donde cientos de artefactos y maquinas producen la energía necesaria para mantener en orden a la población.
Mientras tanto un científico misántropo ha terminado su proyecto más ambicioso, un robot capaz de emular a los humanos casi a la perfección.
Basada en la novela de Thea Von Harbou, su esposa ese entonces, Fritz Lang dirige esta mítica obra que explora los vaivenes y avatares de una ciudad ubicada en el futuro, cuya fuente y motor económico se encuentra en las profundidades, bajo el caos y opulencia del paisaje urbano, en cavernas donde han sido confinados a trabajar forzosamente, día y noche, una incontable población de esclavos obreros.
En el film, Lang reúne y oferta pasajes indelebles, como el del mito de la torre de babel, la persecución de Maria en los oscuros pasajes y cavernas de los obreros, y el festín del club para adultos, en la que realiza un admirable y extraordinario uso del montaje.
Una obra maestra del expresionismo alemán, epítome del cine de ciencia ficción, que se erige además como una de las obras más grandes y de vital importancia que ha concebido el séptimo arte.


jueves, 18 de marzo de 2010

El gabinete del Doctor Caligari de Robert Wiene

El gabinete del doctor Caligari (titulo original Das Cabinet des Dr. Caligari) es una película muda de 1920 dirigida por Robert Wiene, considerada la pionera del cine expresionista alemán. Su productora es Decla. Fue una de las primeras películas producidas en los estudios alemanes UFA.
El productor, Erich Pommer, de la Decla-Bioscop, quería que fuera Fritz Lang quien dirigiera la película, pero Lang tenía otros compromisos en ese momento, de modo que acabó siendo Wiene quien la dirigió.
Narra los crímenes que cometía el sonámbulo Cesare, bajo las órdenes hipnóticas del doctor Caligari, quien lo exhibía en ferias de ciudades alemanas. La idea de los guionistas era la de denunciar la actuación del Estado alemán durante la guerra: para ellos, Caligari inducía a un sonámbulo a cometer asesinatos del mismo modo que el Estado alemán inducía a un pueblo dormido a perpetrar crímenes, que de hecho se consumarían una década después, en la II Guerra Mundial. El guión original de la película, de Hans Janowitz y Carl Mayer, fue modificado y Wiene, seguramente presionado por la productora y ésta por las autoridades alemanas, añadió una escena inicial y otra final que trastocaban el sentido de la historia, quedando convertida en el relato de un loco.
La cinta es considerada como el primer film expresionista de la historia, y destacan los decorados distorsionados que crean una atmósfera amenazante. Los responsables de la escenografía fueron Walter Rörig, Walter Reimann y Hermann Warm, miembros del grupo Strum. El expresionismo fue una edad dorada del cine, en donde los mayores representantes fueron: Fritz Lang, George Wilhelm Pabst y F.W. Murnau, Paul Wegener.
La película se caracteriza por la estilización de los decorados (retorcidos y con ángulos imposibles), la forma exagerada de actuar y el coloreado posterior de las escenas, dejándolas en tonos azules, sepia o verdes. Hay también un curioso uso de máscaras para hacer fundidos en negro progresivos, dejando destacada una parte de la acción.
Los decorados están distorsionados, ya que se representan como si fueran una maqueta o cartones pintados superpuestos para crear ilusiones. De esta manera se genera una sensación de angustia y de opresión casi constantes; nos encontramos ante un mundo puntiagudo y lleno de angulos, constantemente amenazador. Se enfatizan sombras oscuras y contrastes, como en su comienzo, al aparecer la chica que resalta del fondo. Se nota que hay un uso de luces artificiales. El expresionismo influiría luego, por ejemplo a Hitchcock.
Aunque la película es a menudo considerada una crítica contra el totalitarismo alemán, el final puede ser interpretado también como una oda al poder y la autoridad en contraposición a la anarquía y la locura.
Tomado de Wikipedia

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